Sergio Navarro: “El entrenador es el mayor valor
de un club y hay que ayudarle a mejorar”

El Villarreal es uno de los clubes más envidiados de España y de Europa. Sergio Navarro es, desde 2014, el Director de Metodología de una de las canteras más consolidadas de nuestro país. Junto a Fútbol Entrena, repasa el método y funcionamiento de uno de los clubes que mejor trabaja las categorías inferiores.

Director de Metodología y responsable, por lo tanto, de los entrenadores del fútbol base de un club. ¿Cómo explicamos al gran público el día a día de este trabajo?

Cuando me preguntan por mi trabajo, siempre me gusta definirlo como un entrenador de entrenadores. Esa es la frase que resume el trabajo. Establecer unas pautas comunes con ellos y ver cómo van evolucionando y cómo van mejorando como entrenadores en el día a día. Establecemos unas estrategias y les implicamos en un trabajo que deben hacer para su mejora. No para sacar un resultado o para que ganen partidos, sino para que vayan mejorando y lo sientan así, que estén contentos de estar con nosotros.

Para proceso, para evolución, para mejora, la de un Villarreal que se ha consolidado como una referencia en la última década.

Es un proceso largo. Quizás el Villarreal no tiene una gran historia, pero desde que Fernando y la familia Roig están a cargo del club, y estamos hablando de finales de los noventa, se establecen unas pautas muy claras. El crecimiento de un club como el Villarreal no puede ser a través de grandes fichajes. Tiene que ser invirtiendo en otros conceptos. Haciendo unas instalaciones de alto nivel, teniendo a los mejores entrenadores y captando un talento que solo en Villarreal, por su tamaño, no puedes alcanzar. A partir de todos esos ingredientes, de eso que ocurre en más o menos una década hasta 2010, una vez que llegamos nosotros el objetivo es matizar cosas que creemos que se pueden mejorar y continuar con todo lo positivo. Es cierto que la imagen del Villarreal en el mundo cada vez es más reconocida y prestigiosa. Se interpreta que en una ciudad pequeña y humilde se pueden hacer las cosas muy bien y se puede pelear con los mejores.

¿Existe una idea predeterminada de sistema de juego o esquema?

Sistema no hay. Aquí históricamente ha estado siempre bastante consolidado el 1-4-4-2, sobre todo con la llegada de Pellegrini, con interiores muy por dentro, dejando que se incorporen los laterales… La idea, en general, es tener unos principios comunes. Queremos desarrollar un tipo de jugador con unas características muy concretas y que se tiene que adaptar a diferentes modelos y a diferentes situaciones de juego. A los entrenadores les damos libertad para utilizar y mover a sus jugadores en función de sus necesidades. De las necesidades del jugador para mejorar, no del equipo para sacar un determinado resultado o una victoria. Los principios son claros: ser protagonistas del partido, ir hacia delante, generar muchas ocasiones de gol y que no nos generen ninguna. En ese marco tan general hay miles de matices y mucha libertad para decidir.

¿Se marca a los entrenadores los contenidos y ejercicios a trabajar?

Yo soy un entrenador de fútbol, igual que ellos. No sé por qué saber de todo más que ellos, y por lo tanto no soy quién para decirles exactamente qué trabajar y cómo hacerlo en cada momento.

Libertad dentro de un sistema con unas pautas comunes…

Es lógico. Yo soy entrenador y no me gustaría que otra persona me dijera todo lo que tengo que hacer con mi equipo. Otra cosa es que, durante la semana, nosotros trabajamos con los entrenadores y hablamos con ellos. Tenemos lógicamente una supervisión y les damos nuestro punto de vista, pero no desde una situación jerárquica. Nunca desde el estilo: “Yo, como responsable, te doy a ti, que no sabes, los contenidos que tienes que trabajar”. Eso no me parece bien y no es nuestra idea. Nuestra idea es un trabajo muy de equipo, muy cooperativo, y en esa idea no cabe el concepto de decirle a alguien lo que tiene que hacer.

A la hora de buscar jugadores, ¿en qué se fija un club como el Villarreal?

Nosotros, una vez establecido el tipo de jugador que nos interesa, nos juntamos con los responsables de la captación y les transmitimos la idea de jugador que queremos. En esa idea, por encima de todo, buscas talento a la hora de decidir qué requiere la situación y la jugada en cada momento. No buscamos un prototipo físico o un determinado aspecto técnico. Queremos jugadores que entiendan el juego y que tengan ese talento natural para, entendiendo sus capacidades, ya sean altos, bajos, grandes o pequeños, se relacionen con el juego y con sus compañeros. Intentamos captar, como nos gusta decir, que haya un sexto sentido. Además, lógicamente, debemos entender de dónde viene y que contexto familiar y educacional tiene para ver si se puede adaptar a lo que se le va a exigir, que es mucho.

Ese talento y conocimiento del juego, ¿también es algo que se pueda mejorar?

Todo se puede trabajar. Nuestro foco en el entrenamiento es el entendimiento del juego. Los chicos juegan a un juego donde hay una oposición, una colaboración, y tienes que desarrollar estrategias para en ese espacio y tiempo conseguir goles. Por qué ocupas este espacio, de dónde vienes, para qué te sirve tomar una decisión, cuál puede ser el siguiente movimiento… por supuesto son cosas todas que se pueden trabajar.

¿Qué importancia adquiere el trabajo físico?

Entendemos el fútbol como un juego donde todo se desarrolla al mismo tiempo. No le damos ni más ni menos importancia a la preparación física. Se la damos al juego, donde confluye todo. No hacemos trabajos aislados en cuanto a lo físico.

Una figura cada vez más presente en el fútbol es la del psicólogo. ¿Apuestan por ello?

Para nosotros es algo fundamental. Tenemos, con la gente de prácticas que nos ayuda, nueve psicólogos. Están además dentro del proceso, en las reuniones con entrenadores. Forman parte de la organización. Son parte importante del proceso de mejora del entrenador y entre todos preparamos y trabajamos esa mejora. No son algo externo y el entrenador no lo ve como algo lejano, los ven cada día. El trato con el jugador es algo que ya existía de manera individual y nosotros hemos querido mejorar el proceso del entrenamiento y mejorar la comunicación. Darle herramientas al entrenador para que esos problemas que pudieran aparecer por una deficiencia de formación del entrenador no aparezcan.

Todo el engranaje parece encaminado a construir el entrenador más completo posible.

Esa es mi responsabilidad y ahí tengo que poner todo mi empeño. Para mí, el entrenador es el valor del club y al entrenador hay que ayudarle a mejorar. Y utilizo esa palabra ayudar a propósito. En ocasiones lo que se hace es elegir entrenadores y que desarrollen lo que se supone que ya deben de saber. Aquí buscamos otro concepto. Existe una organización, sabemos lo que queremos y a partir de ahí comienzas a equivocarte, y la equivocación es muy buena para mejorar. Todos los responsables, directores de fútbol base en este caso, nos equivocamos todos los días y lo bueno es que haya conciencia de mejorar y tener una obsesión por ser mejores cada día y seguir haciéndonos preguntas. Me gustaría que los entrenadores, si un día dentro de cuatro o cinco años tienen que salir de este club, salgan con una preparación a la altura.

Mañana, por uno u otro motivo, se marcha un entrenador de la cantera del Villarreal. ¿Cómo seleccionamos a un nuevo técnico?

Tenemos una serie de competencias establecidas. En principio, la idea es que no salga nadie. Desde que llegué al club, los entrenadores son los mismos. Si tenemos que incorporar un técnico, por ejemplo en Fútbol 8, con jugadores que entran al club, lo que queremos es gente que tenga primero por supuesto los estudios correspondientes para ser entrenador. Que tenga todos los títulos o esté en disposición de completarlos. Que tenga estudios universitarios, formación académica y sobre todo que tenga inquietudes y ganas de mejorar. Para nosotros, ver un chico con ganas de leer, de mejorar, de preguntarse cosas… ya nos vale como motor para lo que está por venir. Solo hace falta pasarse un día por las instalaciones para ver la cantidad de horas que invierten los entrenadores aquí, la cantidad de trabajo que hacen. Trabajamos para el jugador y es fácil decirlo pero tiene mucho trabajo detrás. Es una responsabilidad importante.

¿Cuál sería la situación ideal en los próximos años? Un deseo u objetivo por cumplir.

Nuestro producto es el jugador. Ojalá dentro de cinco o seis años, por ejemplo, podamos tener algún jugador más en el primer equipo junto a los que ya tenemos. Sería perfecto tener tres, cuatro jugadores consolidados en el primer equipo, con peso, y además estar a la vanguardia de todas las estrategias para que esos jugadores mejoren. Aprender todo lo posible para que el trabajo sea lo más cualitativo posible y optimizar los recursos. Lo ideal es que cada año haya jugadores preparados para jugar en la élite. Aun así, si no los tuviéramos, el 85% de jugadores que salen nos gustaría que salieran como personas educadas, que entiendan la sociedad en la que viven, que se responsabilicen de los problemas que existen, personas con educación y formación para sumar en esta sociedad en la que vivimos.

Autor: Javier López Leoz / Periodista

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de un club y hay que ayudarle a mejorar”

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