José Luis Mendilibar: “Me he marcado el objetivo
de terminar en la mitad alta de la tabla”

En la mejor Liga del mundo, una ciudad de menos de treinta mil habitantes se ha ganado el derecho a competir de tú a tú con los más grandes. Tras una primera vuelta espectacular, el Eibar de José Luis Mendilibar tiene como objetivo que su equipo termine la temporada en la mitad alta de la tabla. El mejor entrenador del mes de febrero charla con Fútbol Entrena sobre uno de los proyectos más interesantes del fútbol español.

 

José Luis Mendilibar – elcorreo.com

Se pueden dar muchos rodeos pero vamos a lo importante. ¿Qué tecla ha tocado el Eibar para conseguir lo que está consiguiendo?

Se podría decir que es la primera vez que está en Primera, es el tercer año, y yo creo que ha tocado la Primera división en el momento oportuno. Un momento en el que la televisión aporta más dinero que nunca, en un club que no debe nada… Partiendo de esa base, todo lo que entra hay que intentar administrarlo bien.

Mucho dinero que entra a un club humilde, con una estructura pequeña, pero que compite con los más grandes.

Es verdad que es un club pequeño, de pueblo, y es ahora cuando se pueden hacer muchas cosas. Hay que mejorar las instalaciones para el primer equipo, hacer una ciudad deportiva para el fútbol base… También está todo lo que se está haciendo alrededor de Ipurúa, remodelando las gradas. Todo eso debe ser útil para que en un futuro Eibar haya sacado cosas muy buenas de haber pasado por Primera. Que no solo quede el recuerdo de haber jugado, que además se pueda conseguir que quede algo más para el pueblo.

¿Cómo definiría el estilo del Eibar? ¿Qué es lo que busca en su equipo?

Nuestra idea de fútbol, independientemente del sistema, no suele variar. Hay algunos equipos donde hemos jugado mucho un 1-4-2-3-1, y sin embargo aquí es el sitio donde más hemos cambiado. El año pasado, por ejemplo, utilizamos el 1-4-4-2 muchas veces y el resto de sistemas muy poco. Yo creo que la idea de fútbol que se puede hacer con todos los sistemas es apretar en campo contrario cuando no tienes balón. No dejar jugar cómodo al rival. Ahora mismo, con la experiencia de lo que ha provocado el Barcelona, muchas veces nos facilita que haya equipos que intentan copiar ese juego del Barça. Intentan jugar desde atrás y te facilitan el poder presionar. Si el contrario juega directo, por mucho que quieras apretar arriba, no es posible. Si te juegan directo, tienes que tratar de jugar a partir de segundas jugadas. Intentar ganar esas acciones y a partir de ahí tratamos de buscar las bandas.

A pesar de los matices, sí que aplican un estilo más directo que otros equipos y con muchos centros al área.

Con el modelo de Guardiola, se puso muy de moda jugar por dentro para después intentar finalizar jugadas por fuera. Siempre cargando el juego mucho por dentro. Nosotros tratamos de sacar lo más rápido posible el balón a los costados. Intentamos crear superioridad en ese espacio entre lateral y extremo, solemos jugar con dos jugadores muy verticales en banda e intentamos sacar centros desde cualquier lado, no tener que llegar hasta la línea de fondo para centrar. A partir de ahí, hay que intentar acumular gente al remate juegues con un delantero o con dos. Que llegue también el jugador de la banda contraria. Que los centrocampistas lleguen también arriba, al menos al borde del área. De esa forma, si no rematas, puedes intentar seguir atacando.

Todo este plan con un plantel en el que habitualmente participan jugadores de mucho ritmo y capaces de dar mucha intensidad al juego.

Queremos darle velocidad al juego. A mí no me gusta tener el balón por tenerlo en campo propio. Nosotros desde atrás intentamos sacar el balón rápido con el lateral y con el mediocentro. Si no tenemos opciones, intentamos un cambio de orientación. Hay diversas maneras pero eso es un poco lo que buscamos.

Cuando uno se imagina cómo quiere que juegue su equipo, ¿pone nombres a esos jugadores? ¿Hasta qué punto es importante la elección de las piezas en un equipo como el Eibar?

Todo cuenta. Nosotros intentamos que la mayoría de jugadores sean jugadores de aquí o que por lo menos hayan jugado en la Liga. Lo ideal es que conozcan el fútbol español para que te entiendan rápido. Somos un equipo en el que hay muy pocos extranjeros. Dos argentinos, Escalante y Mauro; tenemos a Bebé, que es portugués pero que lleva tiempo ya aquí y a ‘Taka’, que llegó aquí desde Alemania. Nos interesa que nos entiendan rápido, no tener un problema de falta de adaptación por su parte. En ese sentido, no solo firmas a gente por lo que ves que hace en un partido, sino además intentas preguntar cómo son, si les cuesta hacerse… todo eso también es importante.

Se hablar del Eibar como de una pequeña familia. ¿Es cierta esa idea de club especial y cercano?

Sí, porque somos bastante familiares en muchos aspectos. Es cierto que hay equipos en Primera que parece que son… bueno, parece no, son más grandes y eso es evidente. Eso se nota en todo. Nostros entrenamos y después venimos a Ipurúa al ‘txoko’ a comer. Comemos juntos también con gente de la oficina y todos estamos muy mezclados. No hacemos entrenamientos a puerta cerrada. Todo es abierto. Es cierto que no viene mucha gente, que es un sitio pequeño, pero todo el mundo tiene libertad para venir. Hoy en día se trabaja mucho a puerta cerrada y parece que se esconde todo. Nosotros un poco al revés, todo es muy cercano. Ocurre también, por supuesto, porque el club es más pequeño. En otros clubes seguramente sería imposible hacerlo.

Tras otra primera vuelta excelente, ¿cómo se gestiona un equipo que ya ha cumplido sus objetivos? En ocasiones da la sensación de que resulta difícil mantener enchufados a los jugadores.

Es cierto. Por ejemplo, el año pasado, en la primera vuelta hicimos algo muy parecido a lo de este año. Después de eso, conseguimos casi de forma matemática la salvación y a partir de ahí parece que te dejas ir un poco. Parece que ya cada uno se preocupa más de su contrato, de sus problemas personales… También en el cuerpo técnico empiezas quizás a pensar algo también en planificar la temporada siguiente. Este año queremos ser mucho más exigentes y ambiciosos. Aunque puedas pensar en esas cosas, creo que no nos vamos a relajar y vamos a intentar quedar lo más arriba posible. El año pasado estuvimos toda la temporada entre los diez primeros y al final terminamos decimocuartos, el puesto más bajo de todo el año. Yo personalmente me he marcado como objetivo terminar de la mitad de la tabla hacia arriba. Europa, es la realidad, es algo muy complicado, pero quiero sobre todo vernos en la parte alta de la clasificación, en la mitad alta.

José Luis Mendilibar, con el premio al Mejor Entrenador de febrero – sdeibar.com

¿Qué margen de crecimiento tiene un club como el Eibar?

Todavía tiene. El Eibar es un club que no tiene ninguna deuda, absolutamente nada. Un ejemplo cercano es Osasuna, que no ha podido fichar lo que seguramente hubiera querido. Es un club más grande, mucho más grande que el Eibar por historia, pero tiene menos posiblidades porque son menores las opciones de fichar por sus limitaciones económicas. En ese sentido, el Eibar sí que tiene más margen de crecimiento. Está claro también que, a pesar de tener más opciones, aquí nadie se va a volver loco. El dinero te da algunas cosas pero no lo es todo y es muy bueno que sea así. Lo cierto es que ahora mismo los jugadores quieren venir a Eibar. Podemos codearnos con el resto de equipos, del décimo para abajo, para poder firmar jugadores y ahí, como te decía, incluso estamos mejor que otros. Te he dicho Osasuna, pero podría decir también Sporting, o incluso el Depor, equipos que vienen con deudas de otros años y eso les supone un problema.

En lo referente a la cantera, ¿existe la posibilidad también de crecer en un entorno en el que Athletic y Real acumulan tanto poder?

Se puede hacer pero no es fácil. Aquí, en el tema de la cantera, Athletic y Real son mucho más poderosos que el Eibar. Por todo, por la ciudad y porque llevan muchos años de ventaja. El Eibar ha sido siempre un club convenido de alguno de los dos. Últimamente de la Real y en su día lo fue también del Athletic. Para cambiar eso, hace falta hacer las cosas bien y seguir muchos años haciéndolas bien, para que a un chaval le dé igual venir al Eibar que ir a uno de esos otros equipos. Es curioso, pero es algo que se puede comparar a la eliminatoria entre Barcelona y PSG. Tú puedes ganar 4-0, tener un gran equipo, pero en Europa no has conseguido nunca llegar muy lejos. Para ganar, muchas veces es necesario haber ganado una vez. Hasta que no ganes, nunca vas a ser favorito para ganar algo. Se trata de que tú nunca has competido a ese nivel antes. Al Eibar, con respecto a Athletic y Real, le pasa lo mismo.

Habiendo recibido ya la visita de los dos grandes, ¿cómo es para un equipo como el Eibar enfrentarse a clubes tan poderosos?

En mi opinión, ahora los equipos grandes dan más miedo que antes. Tienen que estar muy relajados ellos, o tienen que tener un partido muy importante de Champions para que contigo se relajen un poco y les puedas hacer daño. Llevan años ya en los que les hincas el diente si ellos están mal. Si no es muy difícil sacar algo. Este año parece que han bajado algo los dos, tanto Real Madrid como Barcelona, y al final por eso el Sevilla está tan cerca. Aun así, llevamos unos años en los que son un quebradero de cabeza. Aun no jugando bien, con las figuras que tienen te pasan por encima. Nuestro objetivo es no relajarnos para poder tener opciones en todo momento y no quedarnos en tierra de nadie.

Cuatro temporadas en Valladolid, algo más de tres en Pamplona y terminando la segunda en Eibar. ¿Cuánto le queda a esta etapa?

Es algo que lo veo mejor pasado un tiempo, pero creo que hay que saber marcharse cuando la gente se cansa de uno. En Osasuna llegó la cuarta temporada y pasó lo que pasó. En Valladolid estuve un tiempo parecido y en la cuarta nos echaron. Sí que es cierto, que por ejemplo en Levante, no encajamos bien. Fue llegar y en la octava jornada nos echaron. Nos costó mucho hacernos a todo aquello, al fútbol que hacía el Levante antes de que llegáramos nosotros. Fue un cambio grande y tampoco tuvimos tiempo para rectificar, para poder modificar algunos aspectos…

¿Será sencillo terminar con éxito su estancia en Ipurúa?

Ahora mismo estoy muy bien. Es cierto que no he sabido marcharme nunca de los sitios y al final te echan. Me gustaría saber marcharme bien de aquí. Creo que un año más vamos a estar. Estamos a gusto, las cosas están saliendo bien y no creo que haya problema ni por mi parte ni por parte del club. Después, habrá que mirarlo. Tampoco quiero tomar decisiones, como he hecho alguna vez, de entrenar en algún sitio sin tenerlo claro. Hay veces que es mejor esperar un poco y elegir bien. Muchas veces los entrenadores somos así. Tienes tantas ganas de entrenar que te llaman y no lo piensas demasiado. A veces es bueno plantearse aspectos deportivos y tener paciencia si algo no encaja del todo. Como en todo, seguro que después puede haber algo bueno por llegar.

Texto – Javier López Leoz

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